¿Qué es un proyecto educativo?

El proyecto, ante todo, difiere de la planificación tradicional, puesto que esta ya se nos ofrece planteada desde lo institucional, como el modelo oficial de desarrollo de contenidos deseados a seguir. El proyecto, sin embargo, surge desde la práctica misma, donde intervienen las voluntades de cambio de los actores mismos que operan diariamente dentro del escenario concreto que les toca.

Un proyecto tiene por intención, rellenar un espacio que se encuentra vacío, o mejor dicho, que carece de todos los aditamentos que se le pueden obtener, puesto que no satisface del todo la demanda educativa que el sector requiere. El proyecto se origina desde dentro de lo institucional, pero como respuesta a lo oficial mismo, intentando superarlo, reforzarlo, ampliarlo, desde la experiencia de la práctica concreta.

Al decir de Contreras, siempre nos encontramos con una situación determinada, donde un currículo tal opera directamente sobre la realidad de un grupo de docentes y estudiantes. Es decir, que donde sea que vayamos, encontraremos esta situación no como ideal-conceptual, sino como fáctica y dinámica. Esta división tiende a plantearse puesto que usualmente se considera a la labor de diseño como una actividad distinta a la implantación en el aula misma de lo diseñado.

Pero debemos entender que todo currículo no se ampara solo en su definición conceptual y tradicional, donde se lo estructura en contenidos, objetivos de distinto tipo, formas de evaluación, estrategias didácticas. Un currículo representa también una visión y una forma de organizar un conjunto de prácticas de enseñanza, que responden al contexto especial, particular, en el cual se producen y se implementan, sus circunstancias históricas lo determinan. Por tanto, todo cambio que se quiera practicar sobre él, tiene necesariamente que entenderse dentro del cúmulo de estas prácticas, que han venido desarrollándose, pero que también precisan ir adaptándose a nuevos tiempos y nuevas situaciones. No es solamente cambiar “un manual por otro” para el uso de los profesores, va mas allá, e un cambio integral.

El proyecto brinda la posibilidad de realizar un diagnóstico de una situación determinada (en este caso nos centramos en las educativas), en la búsqueda de subsanar una carencia. Su principal aporte pues, es el de ser innovador, de presentar un nuevo recurso donde antes no había, y de proponer una serie de contenidos, de actividades, que rompan o alteren en algo el modelo tradicional, a fin de lograr una mejor, mas variada y mas completa educación.


La característica principal de los proyectos es ser innovadores


Todos los proyectos de innovación curricular, intentan proponer una alternativa diferenciada de acción ante un currículo tradicional o estable, aunque claro, no todos los cambios son precisamente “innovadores”. La idea principal es acceder a un nuevo currículo que plasme nuevas formas y usos, tales como ideas, técnicas, materiales y medios.


Por supuesto, todos los procesos de innovación tienen distinto grado de efectividad y de real transformación del currículo, por tanto, existen también tres distintas perspectivas para poder entenderlos. El autor House las llama:


  • Perspectiva Tecnológica: especial interés en encontrar nuevos métodos de enseñanza y en producir nuevos materiales. Se reproduce con un modelo de R – D – D (research, development, difussion), o en castellano, I – D – D (investigación, desarrollo, difusión). La investigación produce un nuevo conocimiento, la cual se vuelve utilizable en la fase de desarrollo, se extiende a los profesores en la difusión, y finalmente es puesta en práctica con la adopción (este término lo aporta Escudero). El problema con esto, era que al final de la cadena, la difusión se convertia en diseminación, o sea, estrategias de comunicación de lo nuevo. Un profesor actuante, terminaba siendo solo un consumidor pasivo de esta investigación, por tanto, no daba real importancia a la aplicación posterior de lo innovado.

  • Perspectiva cultural: los intentos de comunicación entre los innovadores y los usuarios esta mediatizado por el entendimiento de las distintas subculturas que juegan un papel en este juego. Intenta comprender que tanto el núcleo de investigación innovadora, se centra en un conjunto de fines, y que el núcleo de los docentes activos, se preocupa mas por la actuación cotidiana y procedimientos que la pongan en marcha. Lo que se debe intentar acercar son estas valoraciones a un punto común.

  • Perspectiva política: comparte la diferencia de visiones, pero a la vez sostiene que esta se ampara en distintos intereses. Es decir, tal o cual subgrupo tendrá un interés determinado en que la enseñanza sea de tal o cual manera. Las nuevas idea no se diseminan, sino que se negocian.


Siguiendo ahora a Libedinsky, debemos tomar en cuenta que el concepto de innovación siempre va aparejado como un opuesto al de tradición. Lo que quiere reflejar, es que existe la necesidad de plantearnos qué entendemos por educación tradicional, y a qué otro tipo podríamos llamar educación innovadora.

Principalmente, va a definir a lo tradicional como a lo obsoleto (debido al cambio social y cultural), anacrónico (debido a la explosión de las nuevas tecnologías), que se centra en el docente como mediador entre el niño y el ideal de la vida adulta a alcanzar, basada en jerarquías y en el aprendizaje memorístico. Lo innovador se entiende como lo que viene a superar este nivel educativo tan antiguo, un “proceso de ingreso de una novedad”, con aquello que tiene de positivo y de negativo, en un movimiento dinámico constante, según se entiende del análisis de la etimología de la palabra innovación.

Para entender este constante cambio, la autora plantea la necesidad básica de hacer accesible la historia educativa al docente. Es menester que esta se traduzca al lenguaje del docente común, que se abandonen los estereotipos del erudito investigador cuya potestad es el entendimiento de las cuestione políticas, sociales y culturales que configuran los modelos educativos del país. Todo este conocimiento debe ser accesible para todos, facilitando también, el entendimiento sobre los éxitos y los fracasos que las distintas innovaciones propuestas, han tenido sobre la práctica de la docencia a lo largo del tiempo. Es decir, proponer una nueva historia, accesible a todos, centrada en aquellas estructuras que posibilitaron una determinada manera de ser y de hacer.

Libedinsky nos propone también, el concepto de innovación emergente. Este se basa en que la propuesta de cambio, lo que se quiere innovar, proviene desde el interés de los actores mismos, son ellos quienes quieren encarar una nueva praxis, diagramándola y poniéndola en acción, para poder experimentar sus resultados en carne propia. Es un cambio que se formula desde el interior.

Para entenderlo, es necesario analizar ciertas características que lo particularizan. La autora nos nombrara varias de ellas: por ejemplo, debe partir desde los docentes de aula, que se encuentran en la situación concreta de enseñanza. Su objetivo es oponerse a las prácticas tradicionales arraigadas en el currículo, por tanto, intenta ser alternativa viable y moderna, para una serie de formas de hacer que pueden resultar obsoletas. Por último, atiende a los intereses culturales de los docentes y alumnos, lo cual nos da la pauta de que surge en un contexto democrático, donde los intereses de los alumnos también importan, y donde el docente aplica su capacidad de diagramar, para llevar a cabo este tipo de proyecto.

Continuando con la línea de análisis de la innovación, nos centraremos en el autor Carbonell, quien tiene por idea en su texto rescatar el carácter tan multivalente de la escuela, a través de esta dinámica constante entre lo establecido y lo innovador.

Parte desde la idea que las escuelas se encuentran en crisis, por distintos factores, entre los que se incluye claro, el económico (sabemos que en los países pobres importa mas alimentarse que estudiar). Pero entre otras cosas, también resalta que el problema de la escuela es la incesante retransmisión de conocimientos y de praxis oficiales, que a veces dan poca respuesta a la vida cotidiana moderna de los educados, puesto que está pensada para años atrás. La vida actual está signada por la incertidumbre del cambio, por tanto, no se puede pensar una escuela que no prepare para afrontar este tipo de problemas.

Para ese autor, la innovación (distinta a la reforma, ya que esta se aplica a las estructuras educativas mismas), se centra en la intervención pensada sobre un aula o un centro educativo. Apunta a un cambio cualitativo, no solo a quedarse en la epidermis de la práctica educativa, como muchos pretenden. La innovación debe atender a un montón de interrogantes, de deseos, de intereses y actividades, para no convertirse meramente en una falsa aplicación decorativa dentro del campo escolar, pero que en realidad no modifica en nada los fundamentos básicos del aprendizaje.

La innovación debe estar centrada mas en un proceso que en un producto, nos dice. Por tanto, debe abordarse todo cambio desde una perspectiva integral y sistemática, donde los elementos se encuentren en relación coordinada, basados en enfoques globales que atiendan a un panorama amplio y variado. El cambio que proponen las innovaciones nunca es automático, se debe pensar que existe un núcleo de resistencia al cambio, y que además, al volverse de cierta manera “institucional”, también generará su antitesis en algún momento determinado. Se pasarán de momentos de turbulencia a momentos de reposo con constancia. Pero nunca este camino debe tomarse como una linealidad que espera un objetivo concreto, sino que siempre se va redefiniendo a través de los pequeños logros o baches que va obteniendo.

Las innovaciones por lo general, surgen desde el interés docente mismo, desde lo horizontal, ya que así se resguarda de las presiones políticas de lo oficial. Le es más fácil así efectuar el cambio tanto en los contenidos como en las actividades, siempre que la institución no sea demasiado encorsetada y que brinde espacios alternativos. Es menester, para lograr este tipo de proceso, un colectivo docente que se encuentren articulado y tendiente hacia un mismo fin, impulsados por una idea de educación mas abarcativa, solidaria y comprometida.

Incorporación de las tecnologías en las innovaciones educativas

Siguiendo a Dede, quien toca este tema en particular, podemos decir que para abordar una reforma de gran escala, que contemple todos los elementos de la estructura, es preciso apoyarse no solo en elementos externos, sino que también los docentes innovadores deben aportar su cuota de esfuerzo, a fin de transmitir el nuevo conocimiento a los demás.

Pero el uso de la tecnología no debe ser puramente un “anexo” a lo que es el resto de la educación concebida tradicionalmente, ya que así se encasillaría en un nivel puramente superficial, cuando lo que en realidad se busca es la penetración integral de este aspecto en la vida educativa cotidiana. No hará falta la compra indiscriminada de artefactos tecnológicos tales como PCs, ni tampoco la aplicación incesante de nuevos softwares cada vez más avanzados, como si fueran a transmitir algo al alumno de manera casi osmótica. Nada de esto tendría sentido sino esta amparado por una reforma que plantee de suyo, una nueva forma de aprender y de utilizar el conocimiento, sustentada en una práctica que intente dar significación a lo aprendido, para su posterior utilización. Es erróneo ver al docente del futuro solo como un ayudante técnico del uso de la PC por parte del alumno.

Es preciso contextualizar el uso de la tecnología, para hacerla accesible al alumno de manera coordinada, tanto en su hogar, como en el aula; ya sea en sus momentos de esparcimiento, como en los de trabajo áulico. Esto generaría una visión amplia del alumno sobre el aprendizaje, ya que no se circunscribe solamente a lo escolar, sino que se da en muchos otros aspectos de su vida. Implica reformar no solo el papel de la escuela y los docentes, sino también ciertos idearios sociales, y las prácticas que de ello provienen, con un mayor esfuerzo por parte de los padres y otras instituciones, que brinden una estructura mucho mas global de educación.

Libedinsky también es de este parecer. La fascinación por la tecnología no debe centrarse en adquirir la ultima novedad en programación, sino que debe apuntar a convertir a la tecnología en una aliada que mejore lo recursos usuales con los que se enseña. Deben ir estrechamente unidos a la innovación, pero sin ser la única faceta que la compongan, ya que el medio nunca es importante en sí, sino que importa el material que presenta, y qué valor educativo posee para un docente y sus alumnos.

Los cambios que ofrecen la ciencia y la tecnología, a veces tienden a caer en un cientismo o tecnicismo extremo. Es necesario evaluar toda propuesta innovadora y encontrar que sus diferencias con lo tradicional radican en un ámbito más profundo.

BIBLIOGRAFIA
CONTRERAS, Domingo. Enseñanza, Currículum y Profesorado. Akal, Madrid, 1990. Capitulo 8
LIBEDINSKY, Marta. La innovación en la enseñanza. Paidós, Bs.As, 2001. Capítulos 1 y 3
CARBONELL, Jaume. La aventura de innovar. El cambio en la escuela. Morata, España, 2001. Capítulos 1 y 2
DEDE, Chris (compilador). Aprendiendo con tecnología. Paidós, Bs.As, 2000. Capítulo 9
LUCARELLI, E. y CORREA, E. ¿Cómo generamos proyectos en el aula? Santillana, Bs. As., 1996

1 comentario:

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La Tecnología Educativa Hoy

La Tecnología Educativa conforma hoy un campo disciplinar dentro de las Ciencias de la Educación, para ello ha pasado a través de los años por distintas etapas que responden a concepciones y enfoques diferentes. Asistimos hoy a un proceso de reconceptualización de este campo, ya que el enfoque clásico que promovía una transpolación directa de los postulados de la Teoría de la Comunicación, la Psicología del Aprendizaje y la Teoría de Sistemas a la producción de procedimientos y materiales de enseñanza con una instrumentalización pretendidamente neutra y descontextualizada ya no responde al desarrollo del conocimiento en estas disciplinas y especialmente en la Didáctica con la que actualmente se encuentra estrechamente relacionada.

Esta reconceptualización significa:

  • ->Superar la antinomia de creer que la incorporación de tecnología puede superar cualquier problema como también quitarle valor a la dimensión técnica del diseño y la práctica de la enseñanza;
  • ->Sumar los aportes teóricos de los nuevos enfoques de las Teorías de la Comunicación, las Teorías Psicológicas del Aprendizaje desde sus enfoques cognitivo, psicognético y sociocultural, la Teoría de Sistemas y fundamentalmente de la Didáctica como ciencia que estudia y explica la enseñanza;
  • ->Apelar a los conocimientos de disciplinas sociales que permiten comprender el contexto socio-histórico-político y cultural en que se desarrolla la enseñanza;
  • ->Tener en cuenta su vinculación con las dimensiones ética y política en la medida que se responde a finalidades educativas.
Desde este marco adherimos al concepto de Tecnología Educativa de Edith Litwin (1993):

“Entendemos a la Tecnología Educativa como el cuerpo de conocimientos que, basándose en disciplinas científicas referidas a las prácticas de la enseñanza, incorpora todos los medios a su alcance y responde a la consecución de fines en los contextos socio-históricos que le otorgan significación.”
Se incluyen así dentro de la Tecnología Educativa el aspecto tecnológico relacionado con el uso de medios didácticos y la producción de materiales para la enseñanza, como el aspecto tecnológico gestional que se refiere a la organización de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, representado por propuestas educativas innovadoras que tiendan a superar prácticas tradicionales y adaptadas al contexto social, cultural, económico y político para el que se elaboran.

Acorde con este enfoque se puede citar la definición de Tecnología Educativa Apropiada de Beatriz Fainholc (1990):

“Tecnología Educativa Apropiada: es la organización integrada de hombres, significados, conceptualizaciones, artefactos simples (artesanales) y/o equipos más complejos, pertinentemente adaptados, que se utilizan para la elaboración, implementación y evaluación de programas educativos que tienden a la promoción del aprendizaje contextuado de un modo libre y creador.”
La formación en Tecnología Educativa hoy deberá tener como propósito principal promover el desarrollo de competencias para el análisis tecnológico educativo crítico con bases científicas, que tienda a la generación de propuestas pedagógicas innovadoras, en tanto superadoras de las estrategias clásicas y acordes con el contexto y las características propias de la situación a atender.

Las carreras de Profesorados de la Facultad de Humanidades, en sus nuevos planes de estudio incluyen la asignatura Tecnología Educativa como parte del Área de Formación Docente, lo que puede ser considerado como una innovación curricular tanto por la relevancia que cobra actualmente la formación en este campo disciplinar para los docentes, como porque es la primera vez que se incluyen estos contenidos en las currículas de la Facultad.

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